Los cifrados por transposición reordenan el texto de acuerdo con algún esquema. Este reordenamiento se hacía clásicamente con la ayuda de algún tipo de figura geométrica.
Primero el texto a cifrar se escribía en la figura de una forma determinada y después se extraía de la figura de una forma diferente, quedando cifrado. La llave (clave) consiste púes en la forma de introducir y sacar el texto de la figura.
